ANDRES SIMON EN LA REVISTA VEA



El 2019 fue para el influenciador y presentador ANDRÉS SIMÓN , el año en el que vió la luz, literal. Después de una larga incapacidad por una lesión en sus rodillas, conocida como subuxación, el también actor volvió a tener una vida normal. Hace una año fue diagnosticado con ésta condición, que lo dejo en cama durante tres meses. durante seis más estuvo en fisioterapia, sin poder caminar. "Creí que nunca iba a ver la luz. Cinco meses de ejercicios y no veía resultados. Decía: "esto no me pasa", "no deja de dolerme", "qué horrible", "qué lentitud". Hasta que un día salió el sol ", cuenta.


Venía sufriendo de dolores en las rodillas, las tenía gravemente inflamadas y, aún así, iba a trabajar en silla de ruedas. asistió a un evento en Medellín, y hasta dio concierto junto a Diana Ángel. La gente no se percataba de su lesión, pues todo lo hacia sentado y con una bolsa de hielo al lado. "El día del show, un amigo de Diana Ángel, ortopedista, me dijo:"Tú estás mal de las rodillas. cuando quieras, ven a verme".


¡Se me apareció un ángel! Yo no tenía prepagada y todo por la EPS era eterno. fue un ángel, sin duda. La subluxación es cuando la rótula no se queda quieta, y empieza a bailar y no puedes caminar", explica.


Padeció ese dolor durante tres meses, lo cargaban, estaba en silla de ruedas o todo lo hacía sentado. El médico le habló de cirugía, pero no se la recomendó, pues de diez intervenciones, siete salen mal, y la incapacidad es demasiado larga. Así que optó por hacer fisioterapia. Se puso en manos de los expertos y ahí empezó un proceso de recuperación que le costó lágrimas, pelearse con Dios y, mentalmente, medirse a sí mismo y a sus emociones. "Literal, fue aprender a caminar otra vez. No podía ni sabía cómo mover las rodillas porque eran unas bolas gigantes que no me dejaban hacer nada. Me dieron de todo, me hicieron todos los exámenes y hasta después de seis meses logré caminar", cuenta.