CON UNA ENFERMEDAD NO SE ACABA EL MUNDO: DANIEL RENGIFO


El actor que interpreta a Brayan, el novio de Marcela en "La Gloria de Lucho" es un guerrero que ama la vida. El artista le contó a VEA cómo ha logrado afrontar su batalla contra cuatro tumores cerebrales, una hidrocefalia, la perdida casi total de su visión y una parálisis facial del lado derecho.


Este joven caleño de 25 años siempre tiene una sonrisa en el rostro, es muy coqueto y ama la vida por sobre todas las cosas. Empezó a estudiar actuación a los 17 años y a los 19 inició su carrera en "La prepago" donde le dió vida a Tino; luego interpretó a Carlos Castaño, en su juventud, en la serie "Tres caines"; más adelante encaró a Freddy, el hijo de "El mexicano". En 2014, mientras grababa un personaje en la fiesta del Chivo y presentaba un programa en 5bijas, en Telepacifico, su vida cambió para siempre.


Un día durante las grabaciones, la directora le llamó la atención y le dijo que dejara de hacer bizcos. "Yo no entendía lo que estaba pasando, y resulta que el ojo derecho se me metió por completo, fue algo involuntario. Ese día salimos par ala clínica porque, ademas, tenia mucha migraña. Luego de una resonancia se dieron cuenta de que tenía un tumor de 7 centímetros en mi cabeza".


La noticia fue devastadora. "En ese instante me pregunté por qué a mí, por qué justo en el momento en que estaba haciendo lo que amo... Se me pasaron muchas cosas por la cabeza, pero siempre estuve muy tranquilo. Lo que más me dolió fue ver a mi papá, él estaba destruido... No dormía, no comía". Afortunadamente, la cirugía fue un éxito y luego de un mes de quimioterapias y radioterapias, la recuperación fue satisfactoria. incluso con al ayuda de una gorra, para disimular la cicatriz que le quedo a lado y lado, como una diadema, pudo seguir presentando el programa.


Todo parecía marchar bien, pero en el 2016 las migrañas volvieron y tras un examen de rutina se encontraron un una mala noticia: una recidiva, es decir, la reaparición del tumor. "En ese momento entendí que Dios le entrega las batallas más grandes a sus guerreros más fuertes y soy uno de ellos", cuenta el actor, quien, apegado a Dios y con unas ganas insaciables de vivir, salió victorioso de su segunda operación. Logra