SEBASTIAN CARVAJAL, CARISMA PARA EL TRIUNFO.

Por: Omaira Ríos Ortiz

Desde que Sebastian Carvajal comenzó a aparecer como "Juancho", en la novela musical de Caracol Televisión, "Loquito por ti" sus seguidoras en las diferentes redes sociales se han disparado, y no es para menos: sus fotografías derriten corazones de todas edades.

Curiosamente, aunque las fotos abundan, la información sobre su vida personal es muy pobre, y pareciera que él está enfocado simplemente en exhibir su espectacular figura. Por eso decidimos cuestionarle por qué está tan enfocado en la imagen sin contenido. ¿Es acaso un "chico plástico" que solo se interesa por su cuerpo?

"Ay no, todo lo contrario - dice -, lo que más cuido son mis valores y filosofía de vida. Lo que que pasa es que me gusta mantener mi vida privada protegida. Por ejemplo, evito escribir sobre religión, porque no quiero herir susceptibilidades o molestar a las personas que tienen ideas muy cerradas acerca de Dios. Estoy convencido de que somos seres espirituales viviendo una experiencia física; somos mucho más que un cuerpo, y me interesa cultivar mi vida espiritual. Por otro lado, publico muchas fotos de mis personajes y de lo que estoy haciendo, porque gracias a ellas consigo contratos publicitarios o papeles para televisión. Es verdad que cuido mi cuerpo, pero soy un hombre esencialmente sencillo y leo mucho a Brian Weiss; me encanta su filosofía y tengo una idea muy amplia de Dios".


VALORES DE VIDA:


Cuando Sebastian habla de valores, hace énfasis en el amor, el perdón y el esfuerzo para lograr sus objetivos: "Yo le doy mucha importancia a los valores familiares que me inculcaron mis padres, más que al dinero. Quiero inspirar a las personas para que persistan y se esfuercen en conseguir lo que quieren, para que no den su brazo a torcer ante la primera dificultad. Creo que debemos ser perseverantes y tener ética en nuestra profesión".


El joven actor, de 25 años, habla con conocimiento de causa, porque a los 19 años decidió dejar sus estudios de Administración de Empresas, en el tercer semestre, para dedicarse a la actuación; un cambio que generó crisis en su hogar. A partir de este momento tuvo que trabajar duro en labores humildes para ganarse su sustento y las clases de actuación: "Lave platos en un restaurante, saqué borrachos difíciles de los bares y fui barman. A veces no tenia donde dormir, pero persistí. Así que yo les digo a los jóvenes que no se rindan, que persigan sin descanso sus sueños, que la constancia y la disciplina traen recompensas".


Hoy, sus padres, Gerardo Carvajal y Patricia Forero, están orgullosos de lo que su hijo ha logrado a pulso. "En mi casa somos cinco hijos, y yo soy el penúltimo. Tengo una muy buena relación con mis padres; soy amigo de mi papá y confidente de mi mamá, y tengo muy buena relación con mis hermanos. Para mi, la familia es muy importante".


Aunque sus padres viven en Bucaramanga, su ciudad natal, y el está por su cuenta desde joven en Bogotá, nunca ha estado solo:"Yo siempre llevo a Dios en mi corazón, creo en la importancia de tener buena vibra; me amo mucho, vivo la vida con gozo, con templanza y con mucho amor en mi corazón. Creo que el poder del perdón y en la inutilidad de la venganza. Estoy seguro de que cuando uno vive y trabaja con el amor, el universo le devuelve mucho amor y felicidad".